LIVE REVIEW:::::….. THE BEAUTY OF GEMINA En Chile 7 de abril Espacio Diana.

Melodías agridulces

Una noche inusualmente cálida se deja caer en el centro de Santiago de Chile. La silueta imponente  del antiguo convento de la Basílica de los Sacramentinos es el marco perfecto para recibir la delicadeza, melancolía y armonías de la emblemática banda suiza “The beauty of Gemina”, quienes pisaron suelo chileno por primera vez, presentando su última producción: “ Minor Sun” estrenado el 2017 en Suiza.

 

 

El lugar escogido es Espacio Diana, recinto destinado a la cultura, ocio y entretención situado en pleno corazón del casco histórico capitalino, en un edifico patrimonial de principios del siglo XX, que nos transporta a la Vieja y Fascinante Europa, cuna de la cultura gótica y el culto a la melancolía y la oscuridad que la banda de Michael Sele sabe tan bien representar.

Cerca de las 21:00 los asistentes enfundados en riguroso negro, encajes, terciopelo, brocato que nos hacen recordar relatos surrealistas de seres antiguos y traídos de tiempos pretéritos, se reúnen en el hall para esperar pacientemente el ingreso al recinto interior donde las ilusiones de conocer y compartir con los miembros de la banda, que ya adelantaron al arribar a Chile que se reunirían con los fans para conocerles y fotografiar tan insigne momento.

Una vez que se hace el ingreso, se puede escuchar la prueba de sonido y se deja entrever entre cortinajes la imponente y enigmática figura de Michael Sele, vocalista de voz profunda, inconfundible y de timbre tan característico e inolvidable; acompañada con un  fondo musical perfecto de manos de la  guitarra del talentoso músico argentino  Ariel Rossi y las notas arrancadas por el bajo dominado con experticia de Markus Stauffacher…..

Lentamente los asistentes se arremolinan en el centro de la sala que recibía  a los tres integrantes que viajaron para este concierto acústico: Ariel, Markus y por supuesto su líder Michael Sele.

Eva Doumaris, periodista chile, locutora de la famosa radio de culto, Dominaciòn fue la encargada de presentar a un elegante y delicado Michael Sele, quien con su ya conocida timidez y sobriedad, hacia aparición desde  la sala contigua , donde tendría lugar tan esperado espectáculo, quien seria antecedido por la banda nacional Causa de Muerte, quien nos recuerda el gotik de los 80.

 

 

Fans expectantes esperaron su turno para abrazarle, fotografiarse y pedir autógrafos a un Michael cercano, cálido y atento a las palabras de sus seguidores. Con su característica e inconfundible voz dirigía agradecimientos y contestaba con paciencia todas las preguntas espontaneas que le dirigían. Por otra parte, un Ariel divertido y feliz posaba para cuanta cámara enfocaba su esbelta y guapísima figura, abrazando a cuanta fans se lo solicitara, con evidentes muestras de simpatía y dando a conocer su personalidad extrovertida y alegre.  Solo Markus permaneció en el escenario, quien junto con el ingeniero en sonido, de procedencia griega, avecindado en Brasil, Pedro Eleftheriou, afinaban los últimos detalles de la anhelada presentación de la banda.

Romántica oscuridad

Una vez concluidas las fotografías, autógrafos y muestras de afecto sinceras entre los miembros de la banda, en total calma , fueron pasando los asistentes al recinto cerrado y oscuro que solo era iluminado por azulados tonos, dando el vamos a Causa de Muerte, quienes con sus sonidos oscuros y bajos emblemáticos, nos transportaban a los primeros góticos por allá en los años 80, cuando el rock latino hacia su aparición hasta llegar a ser un emblema de lucha de aquellas generaciones rebeldes.

Una vez concluido el show de la banda nacional, en medio de ovaciones, en un breve espacio de tiempo, Michael hace su aparición seguido por un Ariel Rossi concentrado, quien con estudiada parsimonia toma su guitarra, al mismo tiempo, que el músico suizo Markus Stauffacher comenzaba a hacer sonar los acordes de su bajo con expertise y concentración.

Suena la intro de Final, ya reconocido tema de la banda y en medio de una respetuosa ovación, la profunda voz de Sele se hace sentir. Temas como Suicide Landscape, Kindoms of Cancer, Last Night Home, Bitter Sweet Good Bye y una potente y bien lograda Rumours, fueron cantadas y coreadas por un público ya enardecido, por los sonidos de los instrumentos y la sòlida e inconfundible voz de Sele, quien mostro un dominio escénico impecable con una capacidad histriónica formidable, al punto de arrodillarse frente a su publico que seguía hipnotizado cada acorde y rima de Rumors hasta el punto de tocar y acariciar a un Sele absorto y embriagado por sus creaciones musicales excepcionales que nos transportaron a su insigne coqueteo con el darwave, neofolk, blues e industrial en perfecta armonía y convivencia.

No menos significativos fueron Rossi y Stauffacher, quienes con su presencia escénica y orquestados movimientos sobre el escenario deleitaban al publico con su ejecución impecable y dominio de sus respectivos instrumentos, creando esta atmosfera intima, cercana y deliciosamente oscura que solo una gran y legendaria banda como The beauty of Gemina nos podía brindar.

Finalmente llegando el momento de la presentación de los miembros y despedida después de poco más de dos horas de un concierto inolvidable, los músicos se retiraron teniendo que volver no una sino dos y hasta tres veces al escenario ante un público enardecido y eufórico  que gritaba que no se irían y pidiendo más Sele y compañía.

Gran noche de principio a fin donde una vez más esta increíble banda suiza nos demostró que el talento, el virtuosismo, la simpleza de sonidos puros unidos a composiciones de una exquisita delicadeza interpretadas por una voz excepcional pueden transportarnos al cielo en la tierra. Solo queda agregar   “Màs, màs, màs … the beauty of Gemina, Vuelvan pronto, Chile los espera!!